miércoles, 15 de octubre de 2008

LA PUBLICIDAD NOS DA LA VIDA... y a veces nos la quita.

No hay nada más gracioso que ver la idílica vida de un publicista en la gran pantalla. Son muchas las películas que nos exponen al resto de miradas como gente triunfadora, agresiva, e incluso depredadora en el terreno de los negocios. Gente que come a menudo en los mejores restaurantes, se reune en torno a gigantescas mesas y habla con su manos libres montado en un MINI o alguna joyita similar. Probablemente eso muestra fielmente lo que queremos ser, pero desgraciadamente, no lo que somos.

Hace mucho tiempo ya que despedimos la época dorada de la publicidad. Erguidos en un viejo andén dijimos adios a aquel tren lleno de grandiosas campañas, cifras multimillonarias y lo peor de todo… credibilidad profesional.

Si bien es cierto que para los que juegan en primera muchos de estos lujos y estereotipos siguen siendo una realidad, no lo es tanto para aquellos de nosotros que luchamos por hacernos un hueco en este mundillo llamado publicidad.

El publicista medio trabaja unas 10 horas al día. 12 ó 14 cuando llega la maravillosa Navidad. Come de tupper o de teleloquesea frente al ordenador sin tener apenas 15 minutos para parar. El publicista medio tiene un coche que heredó o le regalaron, que a veces rompe su monotonía con algún que otro imprevisto que prefiero no mencionar. Se reúne en torno a mesas pequeñas, vive de alquiler o hipotecado hasta las cejas, queda muy lejos eso de los grandes lofts y apartamentos donde todo es de diseño y suena el hilo musical.

El publicista medio intenta recuperar la credibilidad y autoridad profesional perdida. Fruto del estudio y los años de experiencia, de la observación y el bagaje de todo un sector profesional. Pelea y argumenta en torno a mesas pequeñas, por teléfono o con intermediarios buscando lo mejor para su cliente.

Porque hay cosas que no cambian.
Todo lo que hace un buen publicista es siempre por el bien de su cliente. Quien a veces le da la vida… y a veces se la quita.

viernes, 12 de septiembre de 2008

CREEMOS EN LA PUBLICIDAD (que no en la propaganda).

Y queremos contarte porqué.

1. Que un producto sea bueno no significa que sea conocido. Si la publicidad no existiera tú no conocerías productos o marcas que te vuelven loco o que simplemente hacen tu vida más facil.

2. Cuando damos a conocer un producto le ponemos las pilas a su competencia quien se ve obligada a introducir mejoras. Gracias a la publicidad los productos compiten por mejoras de el diseño/funcionalidad o precio. Es evidente que esto nos beneficia como consumidores a todos.

3. La publicidad es información. Información comercial. ¿Quién no quiere tener información a la hora de comprar un producto o contratar un servicio? cuanta más información tiene el consumidor en su poder menor es su sensación de riesgo en la compra y más probable es su satisfacción, el hecho de que no todos los que trabajan en esto respeten las exigencias de veracidad no puede ensuciar la reputación de un colectivo que se esfuerza por dar a conocer los productos de forma veraz (y si el anunciante le deja) divertida.

4. La publicidad financia contenidos y garantiza su acceso a una gran mayoría de la población. Sin publicidad la televisión sería de pago y sus contenidos accesibles a una parte mucho más reducida que hoy en día. Pero no sólo hablamos de contenidos. Me gustaría ver qué pasaría si los propietarios de muchos bares tuvieran que pagar el material con el que montan sus terrazas (nos sentaríamos en el suelo) o si los patrocinaodres dejaran de interesarse por los festivales. Gracias al “mal menor” de la publicidad tenemos acceso a muchas cosas que de otra forma estarían reservadas a los VIP.

5. La publicidad lucha por cambiar el mundo. La idea de que la publicidad sólo busca alienizar a los consumidores para que compren sin parar es absurda y demagógica. La publicidad puede ser empleada con fines muy diversos, a veces nos esforzamos por vender, otras, aunque te cueste creerlo, por no vender (que se lo pregunten a Play Station) y muchas veces, trabajamos para convencerte de que levantes tu culo del sofá y hagas algo que merezca la pena por el mundo. Nos esforzamos en explicarte e inculcarte la importancia del reciclaje, intentamos que las ONGs dispongan de socios y voluntariado suficiente para poder llevar a cabo su labor, luchamos contra los accidentes de tráfico o contra la droga.

6. La publicidad es el espejo de la sociedad. Vosotros sois el punto de partida. Hace ya mucho tiempo que hemos dejado de pensar esa tontería de ¿qué necesidad puedo crear en este tipo para que me compre? ahora el punto de partida es radicalmente distinto, la pregunta es ¿qué me dice que necesita, qué dice que quiere?¿podría dárselo yo?¿y podría decírselo de forma divertida y a un precio razonable?

7. La publicidad es un arte. El arte de saber comunicar. Y hacerlo de forma creativa, sorprendente, memorable. Existen grandes campañas que han pasado a formar parte de nuestra cultura, que se han convertido en iconos. Sin ir más lejos podría decirte que nosotras somos JASP(1), nos gusta conducir(2), somos las reinas en la República Independiente de nuestra casa(3) y cuando hacemos la compra buscamos precios bajos bajos(4), porque si no, no tendremos una casa en nuestra puta vida(5).

1.JASP. Renault Clío.
http://www.youtube.com/watch?v=zGRh-Tx8seM&feature=related
2 ¿Te gusta conducir? BMW.
http://www.youtube.com/watch?v=Kp9knrC10PU
3 Bienvenido a la República Independiente de tu casa. IKEA
http://www.youtube.com/watch?v=JXMsORKEBuY
4 Tenemos unos precios bajos, bajos. SABECO.
5 No vas a tener casa en la puta vida. Por una vivienda digna.
http://www.youtube.com/watch?v=csAOhug0QsA